viernes, 1 de junio de 2012

El móvil requisado


  
A Rocío le han requisado el móvil a las diez y media de la mañana.
─Estaba en clase sin hacer nada…,
─o sea, como siempre.
─Y como la profe es un rollo, saqué el teléfono del bolso para mandar un mensaje a Elena, que es mi mejor amiga. Era superurgente, te lo juro y no molestaba a nadie, pero aquí no te dejan ni moverte.
─Son las normas, ¿verdad?
─Sí, y lo entiendo, pero ¿por qué tienen que quitarte el móvil hasta final de trimestre? Allí guardo todos mis contactos, los números de mis amigos…
─…el whatsapp para enviar mensajes, videos y fotos.
─¿Ves? A que tú también chateas…
─Casi nada, pero no es ese el problema. Ya sabías que si lo usas en clase, te lo requisan.
─¡Pero es injusto! Ahora si le pasa algo a mamá no podrá llamarme…
El inesperado ataque de amor filial derrumba a Rocío en la silla que hay frente a mí. Me mira con ojillos de osito panda recién nacido, agarra con fuerza uno de los pocos kleenex que quedan sobre la mesa y empieza a hacer pucheros como una niña chica.
─¡Es que me encuentro como desnuda!
Logro detener el chiste al borde mismo de mis labios: estamos en junio, hace calor y Rocío quizá necesitaría algo más de abrigo.
─Seguro que tú sabes dónde guardan los teléfonos ─añade con mirada de delincuente─. 
─Sí que lo sé. Están bien protegidos. Les quitan la batería y los meten en una caja fuerte.
─Noooooo…
─Síííííííí… Y como sé donde está la caja, conozco la combinación y sé quién tiene la llave…
─¿Me lo vas a dar? Te prometo que me portaré superbién, pero es que lo necesito ahora mismo. Estoy histérica.
─¿Histeria?, no. Creo que lo llaman “nomofobia” y es una de esas enfermedades recién descritas por los médicos y se caracteriza por el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil. El término es una abreviatura de la expresión inglesa "no-mobile-phone phobia".
─O sea, que no me lo vas a devolver…
─Me temo que no. Además seguro que tienes en casa un par de teléfonos más.
─Sí pero éste es superchulo.
Rocío se levanta, me requisa el último kleenex y asegura que no piensa volver a verme nunca más.
─Hasta el lunes, maja…


jueves, 31 de mayo de 2012

Bankia por bulerías

Se me ocurren muchos comentarios, pero comprendo que no debo ponerlos aquí.
 

Conversaciones de fin de curso


Reconozco que disfruto charlando con él. Es un chico inteligente y brillante, de muchas y variadas lecturas para su edad. Sólo tiene dieciocho años, pero se expresa como un adulto, aunque un pelín redicho, para ser justo.
Hoy me cuenta que quiere pasar las vacaciones sin compañía en algún lugar perdido de este mundo; que le gusta la soledad y se refugia en ella porque no soporta vivir en un mundo tan “estúpido y superficial”.
―Al fin has hablado como lo que eres ―se me ha escapado―.
―¿Y qué soy?
―Un chaval con muchas ganas de impresionar a los viejos.
Después de una pausa interminable, ha añadido:
―¿A usted no le gusta la soledad?
―Depende de lo que busques en ella. Hay quien sólo la necesita para contemplarse a sí mismo.
―Eso es lo que yo quiero ―me interrumpe―.
―Si eso es lo que buscas, cómprate un espejo, que te saldrá más barato. En cambio, si buscas a Dios, la soledad puede ser un camino, pero un camino de ida y vuelta. ¿Me entiendes?
Ha puesto cara de entenderme, pero seguiremos charlando mañana.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Vanitas vanitatum


Dice Enrique G-M en su artículo de hoy que "la vanidad es boba y se repite". 
Tienes razón, amigo. Cuando lo comprendí, dejé de ser vanidoso al instante. Un tipo como yo no podía soportar que su vanidad fuese igual a la del vecino.
Desde aquel día soy uno de los seres más humildes que conozco.  Supongo que estaréis de acuerdo.
H.K

martes, 29 de mayo de 2012

Reñir al enfermo

Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres para que esté así?. Eso preguntaron al Señor los apóstoles cuando vieron a un ciego de nacimiento.
Responsabilizar al enfermo de sus propios males es una antigua costumbre.  Después de una leve infección respiratoria, he comprobado que reñir al que sufre es ya una especie de  obra de misericordia.
Las siguientes conversaciones tal vez las he soñado. O no.


 1.
―No puedo ir porque me he despertado con fiebre alta y…
―Claro; te pasas el día con el aire acondicionado...
―Debe ser eso, sí.

2.
―Resulta que he amanecido con una especie de gripe y no podré…
―Te tengo dicho que evites las corrientes, pero no me haces caso.
―Ya. Tienes razón.

3.
―Te lo agradezco mucho, Matilde, pero comprenderás que con 39 de fiebre…
―Seguro que es porque no ventilas la habitación. Hay que abrigarse, pero renovando el aire cada hora…
―...en punto. Lo tendré en cuenta.

4.
―¿Te han dicho ya que estoy enfermo?
―No te preocupes. Ya te supliremos. Pero a ver si el año que viene te vacunas contra la gripe.
―Estoy vacunado, pero ya que lo dices, procuraré hacerlo antes.

5.
―…¿Que estás malo? A que te vacunaste contra la gripe…
―Sí, claro...
―Muy mal. Yo llevo diez años sin vacunarme y no he cogido un mal catarro. En cambio mi sobrino Luis se vacunó hace dos meses, y ahí lo tienes, en el hospital.
―Pero fue por un accidente con la moto, ¿verdad?
―Claro. Estornudó con el casco puesto y,,,

6.
―Cuídate mucho. Un ponche por la noche y a sudar. Seguro que te destapas en la cama y luego pasa lo que pasa.
―Sí, mamá

7.
―¿Cuánta fiebre dices? ¿39? Eso no es nada. En los años 50 cogí yo una neumonía y la pasé en pie. Ahora sois todos unos señoritos… Olvídate de la cama. Un sillón, una mantita y gracias…
―De nada, Fermín.

8.
―Te lo advertí. Sales a la calle sin bufanda… y sin camiseta…
―Y sin salacot.
―¿Cómo dices?
―No, nada.

9.
―Eso es por fumar.
―Si no fumo...
―¿Desde cuando?
―Desde noviembre de 1983.
―Menos de treinta años. Lo dejaste demasiado tarde.

10. 
―Los hombres siempre os quejáis de todo. Las mujeres en cambio...
―Sí, hija sí; sois estupendas.

11.
―No te preocupes, colega. Es que hay un virus por ahí… ¿Quiéres un gin-tonic?
―Gracias, Kloster. Tú sí me comprendes, pero de momento pásame el termómetro, que con tanta charla seguro que me ha subido la fiebre.


lunes, 28 de mayo de 2012

Ignacio, el 26 de mayo

A pesar del resfriado que llevaba encima, así de contento se quedó Ignacio el pasado sábado después de hacer la primera Comunión.

Corea otra vez


Me está bien empleado. Le he reprochado tantas veces  a don Andrés  su falta de noticias de Corea, que ahora me envía cinco apretados folios que no soy capaz de resumir. Como además no todo es proclamable a los cuatro vientos, he decidido reproducir unos pocos párrafos, los del final, para que recéis por la labor en aquella tierra, donde, según parece, es necesario y urgente un nuevo Pentecostés, sobre todo por el “don de lenguas”.

Ésta es la única foto que he podido encontrar en la red del Museo de los mártires de Corea 
Estamos con las romerías del mes de mayo. Ya ha hecho todo el mundo más de una, con amigos, chicos, cooperadores… El domingo pasado estuvimos en Chol Tu San, un santuario de mártires de Corea con una imagen de la virgen muy bonita. Al acabar la romería entramos en el museo de los mártires. Ahora entiendo porqué la labor crece así, porque ha sido regada con sangre de muchos mártires.

Otra sorpresa es la cantidad de peticiones de Camino en coreano para otros países. Mandamos unos pocos ejemplares a Canarias, y ahora haremos llegar otros tantos para Kazajstán, donde hay una comunidad coreana bastante grande. En el centro de la Obra en Almaty tienen coreanos que van al centro con frecuencia. Espero que lo que les mandamos les sirva.

Aquí buscamos dinero como locos para el nuevo centro, que cada día es más necesario. Parece que se da un paso adelante y otro atrás, pero al final saldrá adelante. Además, por si fuera poco, nos han ofrecido lo que puede llegar a ser una casa de convivencias.  Va a ser divertido, pero hay que encomendar las dos casas.

Sigo yendo a Daejon con frecuencia. Allí, además de comer con Alex, el universitario, he seguido en contacto con mi amigo Kim Dae Hun, el acupuntor protestante. Hace un par de fines de semana nos fuimos a pasear al campo con su familia. Comimos en un restaurante coreano, por supuesto sentados en el suelo y con palillos, y a continuación subimos a un montecillo donde hay una buena vista de Corea. Esta vez sí tuve oportunidad de explicarle la Obra despacio, y de paso, más cosas de la Iglesia Católica. Vamos dando pasos.

Otra cosa es que en dos o tres semanas espero comenzar a celebrar misa de domingo en la parroquia de un sacerdote cooperador. Es todo un reto. La homilía la escribo en castellano y me la traducen, pero va a ser divertido, al menos la primera vez.

En los cursos de coreano, seguimos a buen ritmo, aunque cada vez se pone más cuesta arriba el idioma. Ya comienzo a acercarme al idioma normal. En este último nivel que he estudiado, ya desde el principio tenía que hablar todo en coreano, porque no había nadie que hablara inglés. La verdad es que esto te hace espabilar en el idioma. Además, esta vez me tocó una profesora que habla rapidísimo, y para sobrevivir había que poner mucha atención. Estoy desarrollando la capacidad de intuir qué me están diciendo sin saber exactamente qué es.

En mi clase había una mayoría de japoneses, tres chinos, uno de Tailandia y dos de USA, aunque llevan ya tiempo en Corea, y se esforzaban por no decir una palabra en inglés. Esta vez hice bastantes migas con Ryan, un chico que ha tenido una vida dura, pero es muy buena persona. Estuvo en Corea hace diez años para estudiar. Cuando estaba aquí, con su novia y dos más tuvieron un accidente en coche: todos fallecieron menos él, que tardó casi cinco años en recuperarse de las lesiones. Su novia, mientras viajaban iba leyendo la biblia. Se la hicieron llegar a él, que la guarda desde entonces. Después se marchó a estudiar a Canadá, y tras varios palos en el trabajo, decidió volverse a Corea. A ver qué pasa. Estos días está haciendo entrevistas para dar clase de inglés en las mejores universidades del país. A la vuelta me enteraré de cómo le ha ido. Con Ryan ha sido muy divertido, porque como este trimestre hemos tenido que quedarnos a comer en la Universidad muchos días, cada vez me llevaba a un restaurante -tipo “pensión de obrero”- diferente. La comida era barata y muy buena, y además se entraba de lleno en la cultura coreana. Un día pidió unos pulpitos, y resulta que cuando los sirvieron todavía se movían. En el caldo hirviendo terminaron de morirse. Al principio se me hizo un poco raro, pero la verdad es que estaban buenos.

Con mis amigos americanos, aunque ya les veo menos, sobre todo a Chirac, seguimos quedando alguna vez. Bryan me invitó a una barbacoa en su casa, dentro de la base americana en Seoul. Era como entrar de repente en los Estados Unidos. Había que pasar un control de los marines, y a la entrada de la base había toda una batería de Hummer, como los de las películas de guerra. En su casa, por supuesto, hamburguesas super-size y música country. Me hizo gracia. A lo largo de la comida salieron varias conversaciones interesantes sobre el matrimonio, la fe cristiana, etc. Ya me ha dicho que repetiremos. 

El anuncio del lunes

¿No recuerdas este anuncio? Entonces es que eres demasiado joven. El 1960 arrasó. Y ahora vuelve

domingo, 27 de mayo de 2012

Condenado por matar mal

El prof, Ortigosa me envía esta sensata reflexión sobre una noticia de actualidad. Él la titula "abortos raros"


Me refiero al médico condenado en Palma, del que solo se facilitan sexo e iniciales, porque el niño que él y su paciente creían haber abortado terminó naciendo. El juez lo castigó a proveer la crianza del niño hasta los veinticinco años.
Si lo escribimos de otra manera, resulta que condenan a un médico porque el niño que debería haber matado vive, y deberá pagar además 150.000 euros a la mujer de 24 años, porque el nacimiento del hijo «altera para siempre» su vida. También se podría decir que condenan al médico por haber salvado sin querer la vida de un niño que su madre quería muerto. Un perfecto mundo al revés.
A quien objete que el feto no era un bebé, sino sólo «un ser vivo» como dijo aquella ministra, le agradeceré que me aclare a qué especie pertenece. La sentencia pone de manifiesto en todo caso el tenebroso mundo inframédico de las clínicas abortistas, donde nunca parece haber médicas. Y que quizá nos estamos volviendo locos de tanto disfrazar de derecho la monstruosa evidencia.

PD. Me rectifica Ortigosa: la reflexión es original de Paco Sánchez, que la publicó aquí 

sábado, 26 de mayo de 2012

Córdoba, vida y genio.


Gracias, José Ignacio, por enviarme esta delicia. ¡Qué descanso! 

viernes, 25 de mayo de 2012

El rompeolas

"Madrid, rompeolas de todas las Españas". Eso dijo Machado y se ha repetido tanto que ya me suena a cursilería. El otro día un político se lo atribuyó a Neruda. Algunos políticos necesitan citar a Neruda un par de veces a la semana.
El caso es que estos días las olas vienen recias, y los que remansamos hace años en este pueblo manchego quisiéramos un poco de paz. Por favor, amigos, no salpiquen, que también nosotros vinimos de fuera. Los madrileños de toda la vida somos vascos, andaluces, gallegos..., sólo que con doble nacionalidad.
-Venimos de Algorta, ¿conoces?, me ha dicho una chavala pintada de rojiblanco.
-¿Eso está por el Norte?
Me dice que sí y a continuación me explica con todo detalle dónde está mi pueblo.

La niña, su madre y el diablo


La niña y su jovencísima madre estaban en la terraza de un bar. La pequeña, de seis o siete años, vestía una camiseta azulgrana (pobre criatura) que le llegaba hasta las rodillas. La madre daba cuenta no sé si de un desayuno tardío o de un aperitivo prematuro. Eran las doce menos cuarto del mediodía.
Cuando llegué a su altura, la mamá estaba amonestando a la cría con una vieja técnica ya en desuso:
―¡A las niñas mentirosas se las lleva el demonio! Pregúntaselo al padre, ya verás.
El padre, según todos los síntomas, era yo, y no me sentía con ánimos para entablar un debate teológico bajo el sol de justicia que empezaba a recalentarme la sesera.
―¿Verdad, padre?
Traté de eludir la espinosa cuestión explicando a la mamá que no es buena táctica meter al diablo en cuestiones domésticas de carácter secundario; pero la pequeña ya se había puesto en medio y me miraba con una mezcla de curiosidad y temor.
―¿Eres del Barça? ―le pregunté―.
La niña se encogió de hombros.
―No sé.
―¿Y esa camiseta…?
Es de mi hermano.
―...que es del Barça.
―No. Es del Madrid.
Llegábamos a un callejón sin salida. Yo dije sólo “ah”, pero la pequeña no había olvidado la cuestión central.
―¿Y a dónde te lleva el diablo?
―A ti a ningún sitio, no te preocupes.
Le guiñé un ojo, mientras la madre, con la boca medio ocupada por un bocadillo, me increpó:
―Eso, y encima dele la razón.
Huí sin decir ni pío.

jueves, 24 de mayo de 2012

Y mañana...


Y si no es mañana, será el año que viene.



miércoles, 23 de mayo de 2012

Parahawking

Los vídeos de aves son cada día mejores y más espectaculares. Éste es el primero de una larga serie. Vale la pena disfrutarlo a toda pantalla.
No sé cómo se ha colado aquí un anuncio...


 

Otro corto de Carlos Cotelo

Carlos lo presenta con estas palabras:  
Pero... ¿Qué hago con MI vida? ¿Quién soy? ¿Cuál es mi historia? ¿Tiene sentido la pregunta? ¿Me dejo llevar por el oleaje... hasta el fin de la misma? Agradezco tus comentarios, reflexiones o insultos inteligentes.